Te voy a relatar un poco sobre mí y mi trayectoria. Soy una médica argentina, originaria de Saturnino María Laspiur, un pueblo ubicado en la provincia de Córdoba.

Mis padres son Ana María, docente, y Nelson, panadero. Crecí en un hogar de clase media trabajadora, junto a mis dos hermanas, Vaneza y María Verónica. Agradezco infinitamente a mi familia por el amor brindado, los principios inculcados, el énfasis en el trabajo, la importancia de la palabra y, sobre todo, por la oportunidad de recibir educación y convertirme en la profesional que siempre anhelé, durante mis días de adolescente en las siestas cordobesas. Amor y gratitud eterna son las dos primeras palabras que vienen a mi mente cuando pienso en mi familia.

Descubrí mi vocación por la medicina durante mis años de secundaria, lo que me llevó a mudarme a la capital cordobesa, donde cursé la carrera de Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba. Después de seis años de estudios, me gradué como médica cirujana y opté por especializarme en tocoginecología en la ciudad de Santa Fe. Durante ese periodo, me fascinó la patología mamaria, por lo que decidí realizar un programa de capacitación en imágenes mamarias para ginecólogos en el Centro de Investigaciones Mamarias del Dr. Manuel Cymbernoh en Buenos Aires.

El Dr. Manuel fue un pionero en el campo de las imágenes mamarias tanto en Argentina como en Latinoamérica. No solo se destacó como líder en este ámbito, sino que también fue un visionario de su tiempo en lo que respecta a la concepción de la radiología mamaria. Fue uno de los primeros en abrir las puertas a profesionales no radiólogos para participar en la interpretación y diagnóstico de la patología mamaria.

Reflexionando estoy convencida de que esta visión de la imagenología mamaria sembró semillas que años más tarde germinaron en la creación de CLIM. Pero de CLIM les contare más adelante.
Durante aquellos dos años de entrenamiento intenso (doce horas diarias), no solo adquirí conocimientos sobre los aspectos más sutiles de la mamografía, el ultrasonido mamario, la resonancia mamaria y el intervencionismo, sino que también forjé amistades que han perdurado a lo largo de mi carrera profesional.

Al concluir el programa de fellow, decidí trasladarme a Tucumán para cursar la especialización universitaria en Mastología. La Universidad de Tucumán fue pionera en Argentina al ofrecer esta especialidad. Durante los dos años de estudio, tuve el privilegio de contar con grandes maestros como el Prof. Dr. Antonio Lorusso, una persona clave en mi vida profesional y personal, quien siempre me ayudó, me tendió una mano, con la generosidad y el corazón de los grandes de verdad. Debo decir que no solo fue un faro y un puente para mí, sino también para todos aquellos profesionales que se cruzan en su camino.

Concluí la especialización en Mastología con el mejor promedio, lo que me brindó la oportunidad de obtener una beca en Italia para formarme con quien era en ese entonces el máximo exponente a nivel mundial en el campo de la mastología, el ya fallecido Prof. Umberto Veronesi, maestro entre maestros.

Viaje a Italia para realizar el Fellow Internacional en Senología ofrecido por el Instituto Europeo di Oncología en Milán. Después de un año, regresé a Argentina para comenzar de nuevo, llevando a cabo otra beca de perfeccionamiento en mastología en el Hospital Italiano de Buenos Aires.
A mi regreso, empecé a colaborar como coordinadora educativa con la Fundación Argentina Contra el Cáncer (FACEC), presidida por el Prof. Román Rostagno, una eminencia en la radiología argentina, quien me honra con su amistad.

Pero mis ansias de superación personal eran muy fuertes, por lo que decidí continuar con mi formación académica. Así, completé el Doctorado en Medicina en la Universidad Católica Argentina, el Máster en Dirección de Centros Hospitalarios en la Universidad de Barcelona y el Máster Internacional en Mastología ofrecido por la Universidad UDIMA y la Umberto Veronesi Academy.

Durante tres años, realicé el curso superior en diagnóstico por imágenes, un periodo de enorme sacrificio en el que tuve que trabajar y estudiar simultáneamente, enfrentando exámenes y saliendo verdaderamente de mi zona de confort. Este esfuerzo me permitió acceder a la Especialización en Diagnóstico por Imágenes avalado por el Ministerio de la Nación de Argentina.

En el año 2016, fundé mi propio centro de educación médica continúa llamado “Cursos Imágenes Mamarias”, donde proporciono asesoramiento y capacitación en imágenes mamarias en español para profesionales de todo el mundo.

En 2020, una pandemia azotó al mundo y desafió nuestra capacidad de adaptación ante la crisis. Tal como sentenciara Albert Einstein “es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias”. Fue en este período que surgió la Comunidad Latinoamericana de Imagenólogos Mamarios (CLIM), un espacio dedicado a la capacitación médica continua en imagenología mamaria, el cual dirijo junto con el Dr. Darío Schejman. En este espacio son bienvenidos todos los profesionales médicos y no médicos que se dedican al estudio de la patología mamaria.

Actualmente, desempeño mi labor en el Hospital Italiano de Buenos Aires, Argentina, como jefa de la Sección de Diagnóstico e Intervencionismo Mamario, posición que lidero desde marzo de 2017.

A lo largo de todos estos años dedicados al estudio y al trabajo, he tenido el privilegio de publicar numerosos artículos especializados y de haber sido galardonada con premios tanto a nivel nacional como internacional por mi contribución en el campo de las imágenes mamarias. Pero destaco uno, ya es un honor para mí mencionar que mi trabajo titulado “BI-RADS Terminology for Mammography Reports: What Residents Need to Know. Radiographics. 2019 Mar-Apr;39(2):319-320. doi: 10.1148/rg.2019180068. PMID: 30844352.”, publicado en la revista Radiographics, fue seleccionado entre los diez artículos más destacados para la enseñanza en el ámbito de las imágenes mamarias, nivel inicial.

Creo firmemente en la importancia de la capacitación continua a lo largo de toda la carrera profesional. Es por eso por lo que en 2023 decidí iniciar formalmente mis estudios para convertirme en docente, una actividad que ejerzo con pasión y dedicación vocacional, pero ahora adquiriendo los fundamentos teóricos que respaldan muchas de las prácticas que llevo a cabo como educadora.

Mi trayectoria profesional ha sido todo menos lineal. He enfrentado paradas y desvíos en el camino, pero cada uno de los recorridos realizados me ha brindado una nueva perspectiva, una concepción distinta de la medicina que me ha dotado de numerosas fortalezas al momento de asistir a mis pacientes.